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lunes, 15 de octubre de 2018

Santa Elena, Holguín, Cuba



Por: César Hidalgo Torres
Entre las bahías de Gibara y Naranjo se encuentra otra llanura que ocupa una franja costera estrecha, llamada Santa Elena. El nombre de ese lugar le viene por una pequeña ciénaga homónima, ubicada al suroeste de la bahía de Bariay.
Es ese un paisaje con afloramiento de extensos campos de lapiaz, que son una forma de erosión formada por acanaladuras en la piedra separadas por estrías cortantes que han provocado las lluvias (diente de perro). En el fondo de las estrías hay gruesas capas de sedimentos y en las que están más cerca del litoral se acumula las aguas que conforman lagunas pequeñas; algunas de ellas se secan por periodos de tiempo en dependencia de la oscilación de las mareas.
Asimismo algunos segmentos de rocas se han desplomado y dejan ver pequeñas dolinas o casimbas. Las de mayor tamaño, pero aun así de moderada magnitud, se han hallado cerca de la bahía de Naranjo.
La zona meridional o sur de la llanura de Santa Elena está salpicada por colinas bajas con pendientes suaves. Pero avanzando más al oriente esas dichas colinas se tornan más altas, destacando en las inmediaciones de la bahía de Naranjo las lomas del Convento y los Jagüeyes; la última alcanza 86 metros sobre el nivel medio del mar. Al Sur de la parte central de la llanura se encuentra la loma del Burro, que se extiende de este a oeste por unos 7 kilómetros.
Al Este de la bahía de Naranjo, interceptando la llanura y dándole fin, se alza majestuoso como una gran mole pétrea con las paredes verticales, el cerro de Yagüajay, que alcanza 262 metros de altura y que está lleno de historia antigua y leyendas.
Este cerro tiene unos 4 kilómetros de diámetro y sus laderas oeste, sur y parte de la norte forman altos farallones verticales de piedras en cuyas paredes sobresalen las bocas de numerosas solapas y cuevas. El resto de las laderas está constituido por una larga pendiente que desciende de forma suave hasta los valles y llanuras circundantes.

viernes, 5 de octubre de 2018

Los cerros calizos de Maniabón


Por: César Hidalgo Torres
Conocidos también como carsos aislados de Maniabón u Holguín son famosos por constituir una de las áreas típicas del carso cónico tropical.
 
Elevaciones de este tipo se encuentran en una extensa región de 112 kilómetros de ancho y 27 kilómetros de largo, lo que representa aproximadamente 3 000 m² y que en la actualidad pertenece a los municipios de Calixto García, Gibara, Holguín, Rafael Freyre, Báguano y Banes, donde la geomorfología describe varios tipos de relieve: cadenas de alturas submontañosas, premontañas, montañas pequeñas y llanuras fluviales, pero, sin dudarlo, los accidentes naturales de la zona más conocidos y singulares por ser tipo mogotes se alzan entre la bahía de Gibara al oeste hasta Bariay al este; por el norte la costa y por el sur desaparecen cerca de las ciudad de Holguín y los pueblos de Fray Benito y Santa Lucía. Entre estos destacan por su altura la Silla de Gibara (307 m), Las Tinajitas (266 m), Cerro de Los Portales (216 m) y La Mezquita de Colón (201 m).
Estos anteriormente mencionados fueron descritos por Cristóbal Colón al arribar a Cuba por la bahía de Bariay:
“(…) la Isla, que es llena de montañas muy hermosas, aunque no son muy grandes en longura salvo altas, y toda la otra tierra es alta de la manera de Sicilia (…) tiene sus montañas hermosas y altas como la Peña de los Enamorados, y una de ellas tiene encima otro montecillo a manera de una hermosa mezquita”. 

Leer: “Investigan valores de los cerros de Maniabón, en Holguín” (Agencia Cubana de Noticias)

En "la sierrita de Gibara" son abundantes las cavernas o cuevas


Por: César Hidalgo Torres
Las cuevas[1] más abundantes de la zona se han formado por el paso a través de las rocas de las aguas subterráneas. Por lo general no poseen espeleotemas, esto es, estalactitas y estalagmitas y sus fondos se hallan ocupados por tierra que hasta allí han arrastrado las corrientes o por la disolución de las pequeñas piedras que las han habitado por siglos.
Otras, las más grandes, hacen contacto con las aguas subterráneas y por tanto en sus fondos se encuentran lagos hipogeos, que es lo mismo que “tumba de las aguas”. En la actualidad existen espeluncas de este tipo que comienzan a 120 metros de altura y llegan hasta más abajo del nivel del mar, en ellas sí que se encuentran formaciones secundarias en las rocas. Por su belleza menciona LA ALDEA la cueva del Agua y la cueva de la Fuente, ambas en la sierra de Candelaria.
Igual existen allí cavernas que hoy están inundadas pero que en largos periodos geológicos estuvieron secas, se volvieron a llenar, volvieron a quedar sin agua, se llenaron otra vez... La singularidad de esas es que mientras estuvieron secas las antiguas estalactitas y estalagmitas se cubrieron de costras de cristales de calcita, y al paso de largos periodos de tiempo, después de estar llenas de agua, se secaron nuevamente y sobre las formaciones viejas se formaron otras costras nuevas, y así por los siglos de los siglos, llegando hasta hoy tesoros naturales de una belleza inaudita; ejemplos de lo anterior se encuentran en la cueva de los Helechos (sierra de Candelaria) y la cueva los Tres Hermanos (sierra de Cupeicillo), entre otras.
Existen en la zona otro tipo de cuevas que se formaron por la acción erosiva de las aguas del mar. Se sabe que el mar ha tenido diferentes niveles a lo largo de los diversos periodos geológicos, por tanto lo que ahora son sierras cercanas a la costa estuvieron alguna vez bajo el agua, y durante ese tiempo las olas del mar abrieron espeluncas entre las rocas. Este fenómeno se puede observar de manera muy clara en la vertiente norte de la sierra de Cupeicillo donde hay varias cavidades de ese tipo a las que hoy se les conoce como nichos de mareas fósiles.
Es otra característica de las sierritas gibareñas que por la porosidad de las rocas que la conforman, que permite la infiltración de las aguas hacia el subsuelo, no hay por allí río ninguno y el manto acuífero está, más o menos, a la misma altura del nivel del mar. Asimismo se ha comprobado que las aguas subterráneas de las sierras drenan hacia la bahía de Gibara con fluctuaciones entre 1 y 5 litros por segundo, arrastrando con ellas importantes surgencias cársicas que se depositan en los litorales.  
Partiendo de las sierras de Cupeicillo y Candelaria y siguiendo dirección hacia el sur, se extiende una llanura ondulada con numerosas colinas bajas de laderas suavesconstituida por rocas serpentinitas que los geólogos aseguran que son de tiempos del cretácico inferior. Y sobre esa piedra dura crecen, como si hubieran sido sembrados allí por caprichosas fuerzas de mucho poder, unos enigmáticos y solitarios cerros calizos que parecen islas dentro del paisaje.  

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Ahora nos ocupamos de los cerros y otras elevaciones de Maniabón y después de la extensa llanura. (Leer más)



[1] Una cueva o caverna es una cavidad natural del terreno causada por algún tipo de erosión de corrientes de agua, hielo o lava, o menos común, una combinación de varios de estos factores. En el más común de los casos, las cuevas se forman por la disolución de la roca caliza por parte del agua ligeramente ácida.

sábado, 28 de julio de 2018

Tanque Azul, mayor espelunca (cueva) inundada de Cuba

Importante es aclarar que no es este un accidente cársico aislado, sino que forma parte de un interesante sistema subterráneo complejo con más de 30 cavidades que poseen las mismas características morfogenéticas y que están enclavadas dentro del exclusivo contexto geológico de los alrededores de Gibara. Algunas de ellas poseen record nacional en tamaño y desnivel.
Tanque Azul es, probablemente, la más famosa. Está ubicada en la costa norte de la provincia de Holguín, a unos 18 km al Oeste de Gibara y a 3 km al Sur de playa Caletones, en medio de la Llanura costera Punta de Mangle-Güirito. Esta inmensa caverna inundada ha sido explorada por espeleólogos cubanos y de otras latitudes. Tiene un tamaño total de 3 235 metros, por lo que es la más grande caverna inundada de Cuba. Su profundidad máxima es de 21 metros.



Ya desde su dolina o boca de entrada se observan fondos con impresionantes galerías inundadas sumidas en la más absoluta oscuridad.
El origen de esa enorme cavidad está relacionado con los procesos disolutivos ocurridos en el nivel superior de las aguas subterráneas, también llamado acuífero o manto freático. Esas aguas al avanzar durante miles de siglos por las grietas del subsuelo cargadas de dióxido de carbono (CO2), que es un ácido capaz de disolver poco a poco la roca caliza, las ensanchó hasta formar las galerías y salones subterráneos.
Porque la génesis de la caverna no se aparta mucho de los procesos ocurridos en otros puntos de la Isla en condiciones parecidas es por lo que los expertos encuentran mucha similitud entre Tanque Azul y las cavidades existentes en la Llanura Cársica Meridional Sur de La Habana, descritas por Núñez Jiménez en 1976 bajo el nombre de Cuevas Freáticas tipo Astón[1]. Otras semejantes se han encontrado en diferentes regiones de Cuba, sobre todo en la zona Norte de Sancti Spiritus y en Cabo Cruz, provincia Granma[2]. En otras latitudes también hay cavernas semejantes: Yucatán, México[3] y en las Bermudas[4], en el Caribe.


Tanque Azul, como mismo otras cavernas vecinas suyas, ha evolucionado en el tiempo en estadios que se relacionan con los movimientos de ascenso y descenso del mar ocurridos durante los glaciares del Cuaternario. Esos cambios de nivel de las aguas marinas influyen sobre la altura de las aguas subterráneas, y mucho más tratándose de zonas costeras. 
Las huellas de dichos procesos son tan claras en los conductos cavernarios que se ha podido llegar a las conclusiones siguientes:
  1. El agua cargada de CO2 penetró en las grietas existentes en la región y las comenzó a ensanchar dando nacimiento a las galerías embrionarias que continuaron agrandándose y conectándose entre sí para dar lugar a espacios mayores y más amplios que siguieron inundados.
  2. Posteriores eventos glaciares provocaron el descenso de las aguas subterráneas y las galerías se desaguaron quedando en ocasiones totalmente secas. Es entonces cuando comienzan los grandes procesos reconstructivos, es decir, la formación de estalactitas, estalagmitas y otros tipos de formaciones. (Según los fechados de las dichas formaciones, lo anterior ocurrió entre 100 000 y 50 000 años atrás).
  3. Ocurrieron entonces grandes desplomes en buena parte de los techos de la caverna, y la prueba de ello son los bloques observados en su fondo. Ello es causa de que se debilitara su techo de piedra hasta que la caverna subterránea se convirtiera en una casimba.
  4. Así llegó el fin del periodo glacial y las aguas subterráneas ascendieron: las galerías volvieron a inundarse y se detuvo el crecimiento de las formaciones secundarias (estalactitas y estalagmitas).
  5. La anterior descripción llevó a la cueva en el estadio actual.
Sin embargo el esquema anterior no es absoluto; los periodos interglaciares no fueron exactos por lo que el ascenso y descenso del nivel de las aguas en los últimos dos millones de años no permite ser tan categóricos en la explicación de cada una de las etapas. Para mayores precisiones se requieren otros muy profundos estudios.
En Tanque Azul aparecen formaciones pétreas secundarias en numerosos lugares, lo mismo en los techos que en los pisos y paredes, e incluso, muchas de esas crecieron encima de los derrumbes, pero aseguran los geólogos que esos últimos, seguramente, se trata de formaciones posteriores. Actualmente las estalactitas[5] de la cueva cuelgan del techo y las estalagmitas[6] que se proyectan desde el piso forman columnas de piedras que adornan los salones dándole aspecto de templo. Asimismo otras formaciones en las paredes tienen forma de mantos y adornos.
Vista en planta es esta una cueva laberíntica con abundantes salones y galerías que se abre al exterior por medio de una gran dolina de 30 metros de largo por 15 metros de ancho, con una profundidad máxima de 6 metros. En el fondo hay grandes rocas que son prueba del desplome de la bóveda cavernaria. Desde la entrada parten dos galerías inundadas y amplias superiores a los 5 metros de ancho, sin que en ninguna de sus partes se estrechen.
En verano la temperatura del agua oscila entre 25 y 26 °C, mientras que en el invierno alcanza entre 18 y 19 °C. El estrato superior es salobre y en las zonas más profundas es dulce. En el interface se mezclan ambos sabores.
En las galerías de Tanque Azul habitan peces ciegos (Lucífuga gibarensis) y anguilas del género Rostrata mientras que en la entrada de la cueva abundan camarones y algunas especies de peces de agua salobre que aún están por estudiar.



[1] Núñez Jiménez, A.: Cuevas y Carsos, Ed. Cientifico-Técnica, La Habana, 1988. pp 431

[2]Guarch Rodríguez, J.J.: Las cuevas del Guafe, en revista Juventud Técnica, Ed. Abril, La Habana, febrero de 1988. pp 24.

[3]Lloret, J. y U. Montserrat: El cenote del Yucatán, en Endins, Ed. Federación Balear de Espeleología, Mallorca, España, diciembre de 1993.

[4]Iliffe, T.M.: A review of submarine caves and cave biology of Bermuda, en Boletín de la Sociedad Venezolana de Espeleología, Ed. S.V.E, diciembre de 1993.

[5]Una estalactita es un espeleotemao formaciones en las cavernas que se forman como resultado de los depósitos minerales continuos transportados por el agua que se filtra normalmente por entre las rocas. Aunque no siempre, pero sí muy comúnmente, hablamos del bicarbonato cálcico que precipitan en carbonato cálcico y se deposita formando la estalactita. A diferencia de otras formaciones similares la estalactita deja fluir el agua con el carbonato en disolución por su interior.


[6]Una estalagmita (del griego “stalagmítēs” que significa “gota”) es un tipo de formación o espeleotema que se forma en el suelo de una cueva de caliza debido a las gotas de soluciones que caen a través de una estalactita. Si estas formaciones crecen lo suficiente se denominan columna o pilar. La estalagmita más alta del mundo se encuentra en la cueva de ZhinJin, China, y tiene 70 metros de altura.

Llanura cársica Punta de Mangle-Güirito



Siguiendo la costa, de Oeste a Este, comenzando en Punta de Mangles, en Las Tunas, hasta Güirito, en Gibara, se encuentra una llanura que es una de las zonas geológicas más importantes de Holguín-Norte por las numerosas cavernas inundadas que allí existen, algunas con record dentro de espeleología subacuática cubana.
Llanura Cársica Punta de Mangle-Güirito.
Desde la bahía de Puerto Padre, en Las Tunas, y avanzando hacia el Este por 23 kilómetros, llegamos a la bahía de Gibara (a la que el Almirante Cristóbal Colón llamó Río de Martes, pero que en traducciones del diario han renombrado de Mares).
A todo lo largo de este tramo de costa hay un terreno de un ancho de no más de 3 kilómetros y un área total de 141 km² que se formó a lo largo de muchos siglos durante los que las aguas ricas en ácido carbónico actuaron sobre las rocas calizas formando la que actualmente se conoce como Llanura Cársica Punta de Mangle-Guirito.
La línea costera de ese lugar está formada por una terraza baja de arrecifes coralinos salpicada por agua de mar en la que hay abundantes y afiladas crestas y puntas pétreas que se formaron por los procesos abrasivos-disolutivos marinos. Lo anterior aumenta las dificultades para transitar por dicho lugar, donde, a menudo, se ven depresiones o huecos llenos de agua marina en la que viven peces lanzados hasta allí por el oleaje.
Cien metros detrás de la línea de costa hay una extensa barrera arenosa constituida por depósito de cascajos y arena que actualmente está muy dañada por su extracción para ser usada en la construcción.
La altura de las dunas o lo que es lo mismo, la acumulación de arena en forma redondeada o de media luna formada por el empuje del viento durante las fuertes tormentas que se sucedieron en el holoceno[1], alcanza en la actualidad hasta 5 metros.
cactus jijira
Y detrás de la barrera arenosa crece un bosque xeromorfo costero con abundantes ejemplares de avellanos de costa (Omphaleatrichotoma), jijira (Pilosocereuusbrooksianus), boniatos de playa (Ipomoeapescaprae), espuela de caballero (Jacquiniaaculeata) y grandes zonas con uverales (Coccolobauvifera), hicacos (Crysobalanusicaco) y matorrales en los que vive el guao de costa (Metopiumbrownii). 
Guao de costa
Como parte de la flora introducida se observa con abundancia relativa las casuarinas o pinos de nueva Holanda (Casuarina equisetifolia).
En la descrita vegetación habitan crustáceos como el cangrejo azul (Cardisomaguanhumi), el cangrejo rojo (Gecarcinusruricola) y abundante población de cangrejos ermitaños conocidos con el nombre de maquey o macao (Coenobitaclypeatus).
Tierra adentro, después de la línea de vegetación, se extiende la llanura Cársica que al decir de los geólogos emergió durante el cuaternario, o lo que lo mismo, 2 580 millones de años antes del presente. Quiere decir lo anterior que esa faja de terreno estuvo cubierta por las aguas del mar hasta que estas se retiraron hace esa dicha cantidad de tiempo, y por tanto es una de las últimas zonas libres de las aguas marinas en el actual territorio holguinero. Es en ese paisaje, precisamente, donde existen las muy famosas y grandes, (por eso famosas), espeluncas o cuevas que por mucho tiempo se consideraron tenebrosas, y que seguidamente narramos cómo fue su formación.
Por el tipo de relieve del lugar no existen ni existieron ríos superficiales, sino que por miles de siglos el agua de lluvia se ha infiltrado por entre las rocas calizas que conforman el subsuelo. El proceso abrasivo del carbono del agua abrió grandes cavidades entre las rocas. Posteriormente algunos techos de las dichas cavidades se desplomaron en diferentes secciones dando nacimiento a lo que en Yucatán, México, se llama Cenotes y en Cuba se conoce como Casimbas.
Tanque azul, enorme casimba en la zona



[1] Comprende los últimos 11 784 años tomando el año 2000 como base de referencia cronológica. Es ese un período interglaciar en el que la temperatura se hizo más suave y distintos casquetes glaciaresdesaparecieron o perdieron volumen, lo que provocó un ascenso en el nivel del mar. Para entonces ya existía el Homo sapiens.